lunes, 17 de octubre de 2016

LUZ NEGRA

(Presentado por Jonathan Castro)

Dos cabezas charlan al pié de un cadalso. Sus cuerpos desprendidos y sangrientos yacen en el suelo. Goter y Moter acaban de ser ejecutados y sus cabezas se encuentran en un limbo en el que conversan sobre su destino mientras idean un plan para descubrir si no están muertos. Esa es la breve sinópsis de Luz negra, obra maestra del teatro del absurdo latinamericano del brillante autor salvadoreño Alvaro Menéndez Leal (1931-2000).

Esta obra es un guión de teatro, en el cual se desarrolla una historia acerca de dos hombres, llamados Moter y Goter. Estos hombres se supone que han perdido la vida ya que es lo  más lógico, después de que fueron decapitados, pero no es así porque después de que los han decapitado sus cabezas todavía tienen vida por decirlo así, ya que entre ellos dos hablan y mantienen conversaciones un poco raras.

Estos personajes son los principales ya que la obra se centra en ellos luego en  un ciego. Moter era un estafador ya que cometió diversos fraudes y según él estuvo en la guerra, Goter, es un idealista, que lo único que quería era llegar al poder, para mejorar la vida de las personas del pueblo;  los dos  murieron en el mismo lugar que era en la plaza, pero él primero en ser decapitado fue Moter y luego Goter.

FRAGMENTO


MOTER
(Abruptamente) ¡Shssss!

Entra el hombre que acompañaba a la muchacha. Observa a los dos; luego cubre con un pañuelo la cabeza de Moter, ocultándole la cara. Se persigna y sale por donde entró. Tiempo.

GOTER
Se ha ido.

MOTER
¡Maldición! Me ha puesto un pañuelo sobre la cabeza, y oculta mis ojos.

GOTER
¿Un pañuelo?

MOTER
Sí, el muy estúpido.

GOTER
Acostumbran cubrir los cuerpos.

MOTER
Ya lo sé; pero ¡maldita la gracia que me hace!

GOTER
¿Te molesta respirar?

MOTER
No respiro.

GOTER
Es verdad.

MOTER
Me molestan su perfume y su tejido; son ordinarios. Y me impide ver; sólo percibo el resplandor blanquecino de la luz.

GOTER
No temas; debes tener fe.

MOTER
¡Tener fe! La fe es miedo.

GOTER
Al menos, las moscas no te molestarán.

MOTER
De todas maneras, las siento arrastrarse por el pañuelo y oigo el ruido de sus alas.

GOTER
Es una ventaja. A mí se me paran en la nariz; cuando tocan mis párpados, es insoportable; pestañeo rápido para ahuyentarlas; pero ellas son inteligentes y ya descubrieron lo que soy y lo que puedo.

HISTORIAS PROHIBIDAS DEL PULGARCITO DE AMERICA

(Presentado por Gerardo Altuve)

Conocidas únicamente como historias prohibidas del pulgarcito, son una colección de textos y poemas del escritor y revolucionario salvadoreño Roque Dalton.

Estos textos y poemas de Roque Dalton nos, dan una visión revolucionaria de la historia de El Salvador, desde la conquista española, hasta la guerra con Honduras, en 1969. Contra las versiones idílicas que tienden a formar una imagen vendible a los turistas, Dalton rastrea entre las crónicas de la explotación, del folclore, de la literatura, de la criminalidad o la estupidez, la línea central que caracteriza al país en una forma muy alejada de la inocente visión de Gabriela Mistral - quien bautizó a El Salvador como "el Pulgarcito de América. “Esa línea central es la injusticia estructural de un país dependiente que clama implícitamente por la liberación nacional.

FRAGMENTO


Poema de Amor

Los que ampliaron el canal de Panamá
(y fueron clasificados como silver roll y no como
gold roll),
los que repararon la flota del Pacífico 
en las bases de California,
los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala, 
México, Honduras, Nicaragua,
por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, 
por hambrientos,
los siempre sospechosos de todo 
("me permito remitirle al interfecto 
por esquinero sospechoso
y con el agravante de ser salvadoreño"), 
las que llenaron los bares y los burdeles
de todos los puertos y las capitales de la zona 
("La gruta azul," "El Calzoncito," "Happyland"), 
los sembradores de maíz en plena selva extranjera, 
los reyes de la página roja,
los que nunca sabe nadie de dónde son, 
los mejores artesanos del mundo,
los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, 
los que murieron de paludismo
o de las picadas del escorpión o la barba amarilla 
en el infierno de las bananeras,
los que lloraran borrachos por el himno nacional 
bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte, 
los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, 
los guanacos hijos de la gran puta,
los que apenitas pudieron regresar,
los que tuvieron un poco más de suerte, 
los eternos indocumentados,
los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, 
los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes más tristes del mundo,
mis compatriotas,
mis hermanos.

MILAGRO DE LA PAZ

(Presentado por Ricardo Bonito)

Es la quinta novela escrita por el poeta y escritor salvadoreño Manlio Argueta, y en ella el autor revela un alto grado de desarrollo estilístico de su narrativa. Tributa un merecido homenaje a la mujer trabajadora que se debate en medio de una situación trágico-optimista.

La redacción de esta novela surge en un momento de transición entre la guerra y la paz, en el año de 1989, donde las coyunturas políticas están enmarcadas por la denuncia de una época conflictiva en El Salvador, culminando con la firma de los Acuerdos de Paz. El autor quiere que el lector visualice todos aquellos temores que el salvadoreño vivió durante este período de miedo, relatando los atropellos políticos que se daban, novelándolos en sus personajes, bajo una máscara de ficcionalidad. Así, utiliza a los seres desconocidos como personajes alegóricos que escondidos tras las sombras ocasionaron la muerte a tantas familias salvadoreñas, construyendo en la novela un génesis violento que llega a su fin gracias a la superación de los temores infundidos en la familia por la muerte, la cual se refleja en la hija mayor Magdalena, quien es asesinada por los seres desconocidos. A partir de ahí hay una evolución en cada uno de los personajes, quienes dejan de ser víctimas para convertirse en nuevos seres, llenos de valentía, esperanza y paz, siendo capaces de vencer sus temores. Esto refleja el estado anímico del escritor, producto de la postguerra, reflejando la situación de paz que vive el país a partir del 92; si bien es cierto que los hechos se dan en un contexto anterior a la guerra, que comprende la época de la infancia del escritor.

ARGUMENTO


Milagro de la Paz presenta la vida de tres generaciones de mujeres que viven bajo el mismo techo en Milagro de la Paz, un barrio popular de la ciudad de San Miguel. Los personajes principales son Latina, sus hijas Magdalena y Crista, su nieto Juan Bautista y Lluvia, una niña desconocida que se presenta un día en la casa de Latina. Las mujeres, quienes fabrican ropa para ganarse la vida, raras veces abandonan la casa —el espacio donde ocurre casi toda la acción de la novela— porque les temen a los soldados del gobierno y a los “seres desconocidos” que asesinan a la gente del barrio. Aparte del niño Juan Bautista, hay dos personajes masculinos: Chele Pintura, un hombre que ayuda a las mujeres con el mantenimiento de la casa a cambio de comida, y Nicolás Moreira, un adolescente de la vecindad interesado en Magdalena, la hija mayor de Latina. Los dos se enamoran, y poco después Magdalena queda encinta. Tiempo después, cuando Magdalena es asesinada por los “seres desconocidos”, Nicolás se suicida, ahorcándose en el patio de la casa de Latina.

La terrible muerte de Magdalena deja un gran vacío en las vidas de Latina y Crista. En un intento por recuperarse de la pérdida de Magdalena, Crista, la hija menor, seduce a Chele Pintura con la idea de crear una nueva vida para la casa. Sin embargo, el nacimiento de su hijo, Juan Bautista, no merma el sentimiento de pérdida que acongoja a las dos mujeres desde la muerte de Magdalena. Un día, Lluvia, una niña pequeña que ha perdido a sus padres en la violencia, aparece inesperadamente en la casa. Latina ve en esta niña una reencarnación de su hija muerta. Tanto a Crista como a Juan Bautista les agrada la presencia de Lluvia, y deciden que ella debe quedarse a vivir con ellos. La llegada de Lluvia disminuye la soledad y tristeza de la familia. La niña les ofrece a Latina y a Crista la esperanza que necesitan para seguir viviendo a pesar de la violencia que las rodea en Milagro de la Paz.

EL DINERO MALDITO

(Presentado por Jessica López)

El dinero maldito es una de las obras de Alberto Masferrer más divulgadas, debido a que en ella su autor trata un grave problema social, como lo es el alcoholismo. A pesar de que estas páginas fueron escritas hace varios años, siempre tienen en la actualidad y su lectura ha de contribuir a las campañas libradas con intención de erradicar un vicio que trae fatales consecuencias.

Él habla del dinero que se gana honradamente y se gasta de una manera incorrecta; al decir incorrecta se quiere decir comprando muchas cosas innecesarias como es lo que hoy en día se hace con el efecto de la globalización, sino gastando en vicios, gastando en cosas que solo sacan a “relucir” la peor parte del ser humano, el dinero perverso, el que con su ayuda se producen múltiples delincuentes. A ese dinero es el que se refiere Masferrer como dinero maldito.

El Dinero Maldito que no da más que problemas para el que lo desperdicia en los vicios, y en su familia, que es la que más sufre cuando uno de sus integrantes se ensucia de este “maldición” al no saber utilizar el dinero.

FRAGMENTO


PAN Y REVOLVER

Dondequiera que un hombre este amasando un pan. Podrá decirse se alimente mi pan, no sacara de el sino salud; pobre o rico, bueno o malvados, avaro o generoso, lo que yo le envió aquí es fuerza, salud, es alegría que lo lleven al juez o la celda del criminal. Lo mismo da: en este pan en que han colaborado el aire y la tierra, el agua y el fuego por la gracia de Dios, también yo, nadie puede hallar sino alegría, fortaleza, salud.
Asi mismo que un hombre este fabricando un revolver, no podrá usarlo sino para herir o matar. Un justo o un niño, sabio no podrían hallar en el otra cosa que sangre y muerte .para atacar o para defenderse, así es que yo haciendo este revolver soy un sacerdote de la muerte; un creador de tristeza y de ruina. Maneras de hacer pan, son infinitas en la vida. Y maneras de hacer pan, son infinitas en la vida. Y maneras de hacer revólveres, también. Se hace pan con harina, se hacen revólveres con el juego y con la embriaguez, aun mas casi no hay pensamientos que no sean pan o revolveres; Los hombres en eso vivimos; unos haciendo pan y otros revolveres; y entonces advertiríamos una cosa muy clara pero muy ignorada, muy sencilla pero muy incomprendida; y es que no se le puede dar a nadie una puñalada si no se dispone de un puñal, ni envenenarle si no se dispone de veneno.

Desde luego el legislador, que permite introducir puñales al país, sabiendo que el puñal es un instrumento para herir o matar. El comerciante que los importa. Luego el aduanero que los registra, Luego el periodista que inserta el anuncio del importa o revende puñales. Luego el afilador que los apunta y aguza, la madre o el padre, que compran el puñal, muchos sacan provecho de la fabricación del transporte de la venta de los puñales.

¡No hombres: no basta vivir, sino que hay que vivir honradamente, limpiamente, como cristianos y como hidalgos; como criaturas que tienen alma que perder. No estamos obligados a vivir si no podemos vivir en la luz, del trabajo limpio.

¿Qué necesidad hay de que yo viva, si para vivir yo, otros han de morir, o han de vivir en la corrupción, en el crimen y en la ruina? Busquemos una vida limpia; vivamos para el pan y del pan. Y quienes vivan del revolver que atraviesas el umbral de la muerte.

FUNERAL HOME

(Presentado por Ivonne Mesquita)

Funeral Home (1958), del salvadoreño Walter Béneke (1928-1980) es una representación de la búsqueda de la identidad del sujeto en varios niveles.

Sus personajes están atrapados bajo la mirada del Otro que los complementaría pero cuyo ser no pueden alcanzar, y ellos se mueven entre diferentes espacios transgrediendo los parámetros de conducta social impuestos.

La muerte es la Otra cara de la vida, por tanto les atrae y les da horror pero se lanzan al abismo de todos modos, en un intento por alcanzar la unidad.

Esta es una obra de transición hacia la post-modernidad porque aún se aferra a la estructura teatral “tradicional” para ofrecer la representación de la realidad pero reflexiona a nivel meta-teatral sobre la futilidad de ese ejercicio.

La pieza se desarrolla en uno de esos Funeral Homes de los Estados Unidos donde los americanos, gente práctica, se desembarazan de sus muertos, todavía calientes. Allí los visten, los maquillan, los arreglan en suma como para una ceremonia. La casa se encarga también del velorio y del entierro.

La mitad izquierda de la escena la ocupa el “salón”: pesados cortinajes, muebles voluminosos, flores de invernadero. Tenue luz indirecta como en un bar americano. En medio de la sala y en la penumbra se encuentra el ataúd que, descubierto, deja entrever la forma del cuerpo. Su colocación y la escasa iluminación impiden que el público pueda ver el cadáver. No hay ninguna cruz. A la izquierda, tras un pequeño vestíbulo, la puerta que da a la calle. Se advierte la caída de la nieve cada vez que los automóviles que pasan por la carretera proyectan sus faros sobre el gran ventanal del fondo.

La otra mitad de la escena la ocupa el “living room” del Encargado del local, americano de clase media: muebles pretenciosos, objetos de arte fabricados en serie, paisajes y fotografías. Hay, sin embargo, un ambiente familiar, íntimo, acogedor. Junto a la chimenea, al fondo, un árbol de Navidad cargado de luces. A la izquierda la puerta comunica los dos cuartos. A la derecha la puerta que conduce al vestíbulo y otra que da al comedor y la cocina.


FRAGMENTO


El desconocido está frente a la ventana.

LA MUJER
¿Nieva todavía?

EL DESCONOCIDO
En parte sí, algo sin duda es ese bienestar que da el calor, que dan las flores; el resto es la conversación, la compañía.

LA MUJER
No sé que hubiera hecho si alguien no viene esta noche a hablar conmigo, a decirme que existe algo más que las máquinas nuevas de la fábrica, y el football, y el precio de las cosas.

EL DESCONOCIDO
Los obreros no tienen por qué hablar de filosofía y de arte a sus mujeres. Nacieron para las cosas simples y repetidas. La educación, la fábrica y la cama no hacen buena mezcla.

LA MUJER
(Tras una pausa.) Yo entonces no pensaba en nada, no podía pensar en nada, sólo en sus hombros anchos, y en sus ojos y en su manera despreocupada de caminar. En la Universidad, todas las mañanas en el salón de clases, yo me sentaba junto a la ventana para verlo pasar, los músculos tensos bajo la camiseta, el pelo rubio dorando al sol como un árbol de otoño. No sabía quién era ni como se llamaba, para mí era un dios griego que cada día, bajo mi ventana desfilaba camino del trabajo. Era un obrero, un obrero como otro cualquiera y, no siendo de mi clase, yo lo sabía pertenecer a un mundo inexpugnable y ajeno. Sin embargo pensaba en él horas enteras y me sentía orgullosa de que sobre la tierra existiera una criatura tan hermosa y de poder ser, en silencio, sacerdotisa de su culto.

LAS MIL Y UNA HISTORIAS DE RADIO VENCEREMOS

(Presentado por Stephanie Ramírez)

La radio venceremos, una radio clandestina usada por las guerrillas de el salvador durante el conflicto armado. Los años de guerra de la radio Venceremos y su influencia nacional e internacional durante el periodo de guerra civil de el salvador, fueron documentados en la obra Las mil y una historias de Radio Venceremos.

En el libro Las mil y una historias de Radio Venceremos, José Ignacio López Vigil cuenta lo que le contaron: como transmitieron los primeros programas desde los refugios antiaéreos y bajo bombazos de 500 libras, como grababan los corresponsales desde las mismas lineas de fuego, la burla a los famosos goniómetros gringos con simples alambres de púas, la bajada del helicóptero en el que viajaba Monterrosa, el Rambo del ejercito salvadoreño, cuando llevo como trofeo un aparente transmisor de la Venceremos con ocho tacos de dinamita dentro... Decenas de anécdotas vividas por estos locutores que han hecho radio con el micrófono en una mano y con el fusil en la otra.

Todo el libro esta plagado de salvadoreñismos y de "vulgaridades", como dice el autor, ni los guerrilleros ni los soldados suelen hablar con diccionario.


FRAGMENTO

Raíl, mi hemano, me ayudó y entre los dos, ensayando botones, al fin le atinamos.

Yo todavía no me había clandestinizado. Cuando iba al trabajo, a la CEL, tomaba mis precauciones y metía el transmisor debajo de la cama. Mejor dicho, la cama encima del transmisor, porque para ocultar el famoso Vikingo tuve que fabricarme una cama especial, de madera, que se doblaba como un gran sándwich. Al regresar, abría el embutido, sacaba el aparato, y nos poníamos Rafi y yo a hacer las pruebas. Rafi salía con su radito de onda corta, yo ponía música clásica, él chequeaba.

—Tiene un zumbido por acá —venía a decirme.

—Ahora no se oye ni putas —volvía a decirme.

Así estuvimos afinándolo un día y otro día hasta que lo ajustamos con un buen sonido. Los compas se alegraron cuando les dijimos que el equipo respondía bien. Pero que lo mejor sería contar con un amplificador de 300 vatios, dado que el Vikingo sólo tenía 50 vatios.

A comprarlo en Panamá, pues. Y de paso, a comprar también unos waikies-talkies, pensando ya en las comunicaciones militares con equipos de dos metros. Y al regreso, el mal trago de meter todos los volados por el aeropuerto de Comalapa.

—¿Esto qué es? —me dicen en la aduana señalando los walkies-talkies que yo había desarmado y sólo se le miraban los teclados.

—Son esos aparatitos para encender el televisor.

—¿Y esto qué es? —me dicen señalando el amplificador que venía tan envuelto y requeteenvuelto que apenas se le Salían unos botoncitos.

—Un equipo de sonido para amenizar fiestas, hombre. ¿No lo está viendo? ¿Nunca ha visto uno, me va a decir?

—Presente las facturas.

—No las tengo, me robaron en Panamá. (Claro que las tenía, pcro bien escondidas. Imaginate, en el papelito aparecía escrito: “Equipo de comunicaciones”.)

Total, que ya me tenían como una hora ahí esperando y desesperando. Ellos querían su mordida, naturalmente.

— y, ¿Qué pasa, pues? — lago como que me da la cólera—. Si quieren impuestos, díganme cuánto. Pero facturas no tengo.

—Pero para fijar los impuestos necesitamos las facturas.

—Entonces, ¿cómo arreglamos esto, pues? ¡Ya sólo falta que me mee un chucho! Miren, señores, yo trabajo en la CEL, ¿me entienden?... ¡Con el gobierno! A mí me están esperando los de la empresa ahí afuera. Mándenlos a llamar, pregúntenles, vean qué hacen... ¡pero resuelvan!

Y como no me sacaban nada, ni factura ni mordida, tuvieron que aflojar.

El Vikingo fue el primer amplificador con el que Venceremos empezó a transmitir.

UN DÍA EN LA VIDA

(Presentado por Stephanie Hernández)

Si alguna obra ha representado la imagen de El Salvador en el extranjero, especialmente en Estados Unidos, esa es Un día en la vida. Es también la novela que ha suscitado un mayor número de reseñas críticas en el extranjero. Su autor, Manlio Argueta, se inició en las letras como poeta.

La novela sintetiza una parte de la historia rural de El Salvador y su violencia, y tiene como arranque la matanza campesina de 1932. El presente de la narración se sitúa hacia finales de la década de los setenta. Pero esta novela es también un homenaje a la mujer campesina, quien por primera vez adquiere estatus de protagonista de su propia historia.


FRAGMENTO


EL CHUCHO

El chucho es mi hermano. El chucho me cuida en las noches cuando me quedo sola con los cipotes. Y nada más hay que la oscurana encima de uno.


El miedo de no amanecer el otro día. Nuestra reconfortación es que el chucho ronca debajo de la carreta. Que de vez en cuando husmea y comienza a ladrar a los cielos.

Son cincuenta siglos de chuchos des cuando andaba nuestro señor acompañado de gente pobre. Ahí iban queriéndole morderla túnica, jugando, caracoleando. Los chuchos del señor.
El chucho es mi hijo, mi hermano, mi primo, mi tío, mis abuelos, mis sobrinos, mis tíos-abuelos y sobrinos-nietos, bisnietos y tataranietos.

El chucho ladra para hacerse sentir y me habla cuando tiene hambre, cuando tiene frío. El chucho es como los pollitos sólo que lo hacen canciones en la escuela.

Sin el chucho no hay familia, es la verdad.